INTELIGENCIA 2011-2016: EL FIN DEL SIN… ¿FUJIMONTESINISTA O KEIKISTA?

Viernes, julio 8, 2011 18:36

INTELIGENCIA 2011-2016: EL FIN DEL SIN…¿FUJIMONTESINISTA O  KEIKISTA?

 “(…) a la hora de discutir la inteligencia como herramienta estatal, es fundamental distinguir entre lo que se podría denominar el modelo autoritario y el modelo democrático de inteligencia”.

 Andrés Villamizar en La reforma de la inteligencia. Un imperativo democrático. Ensayos de Seguridad y Democracia.

Son comunistas, dijo un día Belaúnde, y así quedó anotado en los archivos del SIN, donde el Coronel Segura Gutiérrez (Subjefe del SIN y luego jefe del mismo tras el golpe del 3 de octubre de 1968) simbolizaba el mismo aparato de inteligencia puesto al servicio de dos causas distintas: el sistema capitalista y la experiencia revolucionaria”.

 Augusto Zimmermann en Camino al socialismo (Lima, 1976).

 

Por: Andrés Gómez de la Torre Rotta

Pesada carga en la mochila exhibió el keikismo de Fuerza 2011 en cuanto a inteligencia durante la campaña que pasó. Mucho, muchísimo le debe esta colectividad política al ejército y a buena parte de la Marina (la de los almirantes Montes Lecaros, Arnaiz, Ibárcena, Arriarán, Castilla Meza, Sánchez Sotomayor, Rozas, y del Comandante AP José Dellepiane Massa, entre otros), que se convirtieron en el soporte político del decenio fujimorista (1990-2000). Esto también se puede ver en un reciente artículo del almirante Dante Matellini Burga, ex Presidente de la CEPRI de los años noventa, nos ilustra de las supuestas bondades del fujimorismo y reivindica a alguno de los personajes navales antes aludidos.

Sin embargo, durante la reciente campaña llamó la atención en el núcleo y entorno más cercano al keikismo la inexistencia de asesores para defensa e inteligencia provenientes de las Fuerzas Armadas; particularmente del Ejército y de la Marina. Fueron tres solitarios representantes, Rafael Rey Rey, y los generales de policía Marco Miyashiro Arashiro y Octavio Salazar, quienes dieron la cara en los momentos públicos de abordaje de temas de seguridad nacional. 

¿Un nuevo SIN o uno viejo SIN Montesinos?

Casi nada dijo Keiko sobre inteligencia durante la campaña. Solamente en alguna oportunidad se refirió a que el sistema de inteligencia (SINA) debería dedicarse a monitorear a los excarcelados por terrorismo de los gobiernos 2001-2006. Luego reivindicó al urbismo colombiano, olvidando que, tras su política de seguridad democrática, existió una gravísima crisis terminal en DAS (el servicio secreto), que fue intensamente utilizado para “chuzadas” (chuponeo ilegal contra periodistas, políticos, magistrados, etc.), operaciones políticas, prácticas antidemocráticas, y exhibió una notoria corrupción vía empleo de fondos reservados. Hasta se habló de un “Montesinos colombiano”, que fue un conspicuo asesor presidencial en el Palacio de Nariño. Todos los ex jefes del DAS uribista  (Noguera Cotes, Peñate Giraldo, Hurtado Afanador) se encuentran ahora en graves problemas con la justicia de su país, al punto que el propio Álvaro Uribe señaló que debió cerrar el DAS.

Así, la ex candidata de Fuerza 2011 no debe olvidar que el fujmorismo reconvirtió drásticamente al sistema de inteligencia nacional en la década de los noventa. Lo hizo mediante el Decreto Legislativo 746 de 1991 y el Decreto Ley 25635 de 1992. En ambas normas  se plantearon cambios profundos a la estructura de inteligencia, ya con Vladimiro Montesinos en el SIN. Fue la asesoría jurídica del SIN (la antigua OTAJ), integrada entonces por el abogado Pedro Arzacés Huertas Caballero (cfr. Transcripción Interrogatorio – Audiencia Pública 18-01-2008 P.J. “La Cantuta” y “Barrios Altos”, Sala Penal Especial) y por la estudiante de derecho Gloria Sánchez Luque, el lugar en que se preparó y dio forma a la traumática reconversión de inteligencia. Ambos personajes, Huertas y Sánchez Luque, fueron antiguos trabajadores del SIN, integrados a éste a fines de los años sesenta e inicios de los setenta. Como idea genérica y posibilidad, la unificación del SINA (inicialmente no se empleó la palabra “centralización”) se incubó a fines de los años ochenta dentro del Comité de Asesores (COA) del SIN, donde ya venían laborando dos personajes claves: Rafael Merino Bartet y el abogado Augusto Antonioli Vásquez, de preponderancia en la trama de inteligencia de  los años noventa (1). 

En el SIN del noventa se afianzó la llamada marea roja, es decir, la predominancia de un arma del ejército a la que pertenece el Presidente electo Ollanta Humala: la artillería -el rojo es su color distintivo-, que tomó la batuta en la conducción de inteligencia, marcando distancia de los años ochenta, donde sus jefaturas provenían del arma de infantería. Sobre Montesinos (artillero), debemos decir que fue un mal remedo de diversos personajes: Fouché, Edgar Hoover, Markus Wolff, y el nicaragüense Lenín Cerna (artífice de la policíaca DGSE sandinista). Creó un SIN muy parecido a la RDA bajo la Stasi  (cfr. Dirk Kruijt), como puntal del poder del Estado (cfr. Anna Funder). Bien vale la pena recordar que Vladimiro Montesinos creció en los años setenta bajo la sombra de varios jerarcas militares peruanos, decisivos precursores de la actividad de inteligencia a partir de la década de los sesenta: Edgardo Mercado Jarrín, Enrique Gallegos Venero y Jorge Fernández Maldonado Solari, entre otros; y alternó con Francisco Loayza Galván, Rafael Merino Bartet y el argentino Norberto Ceresole en los famosos gabinetes asesores del Ministerio de Guerra.

Un SIN democrático y otro “montesinista”, ¿o la misma mona con diferente seda?

Desde un novísimo keikismo pareció  afianzarse una antigua y conocida visión referida a deslindar con el ‘Doc’ y el SIN de los años noventa, separación casi imposible que intentó romper con la dupla fujimontesinista. Este planteamiento fue tabla de salvación, a modo de tinglado,  pergeñado por algunos de los trabajadores civiles cesados del desactivado SIN  de los noventa, en los períodos de Valentín Paniagua y Alejandro Toledo, recuperada la democracia. Aquellos se auparon al artificio keikista y le añadieron a éste, unilateral y deliberadamente, un adicional, acomodaticio y desconcertante colofón a modo de sub-división: un “SIN democrático” (otrora aparentemente fujimorista reconvertido nada menos que en keikista), respetuoso de la legalidad e integrado por “cuadros técnicos, duchos y experimentados”, y muy ventajosamente sin responsabilidad penal, civil o administrativa, “absueltos de procesos judiciales”,  frente a un SIN “delictivo, paralelo, montesinista”, con la única intención de intentar un ansiado,  añorado, pero inviable reingreso luego de once años, al órgano  rector de inteligencia, hoy Dirección Nacional de Inteligencia, DINI. Son segmentos que, generacionalmente, se encuentran en un promedio de edad entre los 50 a 60 años, y en algunos casos hasta más.

Flaco favor hicieron tales segmentos aludidos, cesados provenientes del ex SIN, al keikismo. Durante la reciente campaña, empezaron a publicar en estilo y modo abiertamente confrontacional, conspirativo, ideologizado, revanchista, profundamente resentido, confusamente agresivo, rabioso, maniqueo, termocéfalo, personalizado, y especialmente desesperado para obtener tribuna, en contra de algunos países (llámese Cuba y Venezuela), ciertas instituciones, determinados poderes públicos (el Judicial especialmente), políticos y organizaciones, que  nada tenía que ver con el aggiornado y posmoderno estilo contemporizador y de distensión del discurso keikista. Como dice la sabiduría popular, “el tiro les salió por la culata”.  

Diplomacia “SIN” Inteligencia

Es importante también recordar que Alberto Fujimori cultivó un especial vínculo, vía pragmatismo y realismo, con Cuba y Venezuela, tendiendo puentes con La Habana y Caracas, con diplomacia militar y de inteligencia de por medio. Para muestra, varios botones; a saber:

-  Un embajador peruano en Caracas nombrado por Fujimori en el año 2000 fue nada menos que cierto general de división del ejército, del arma de artillería, ex Ministro de Defensa y oh sorpresa un ¡prolongado ex jefe del SIN!

-  Durante el decenio fujimontesinisita hubieron excelentes relaciones, intercambios y nexos entre el SIN y la DISIP chavista del capitán José Elicer Otayza y el oficial naval Edgar Blanco Carrero. La inteligencia boliviariana intentó con un Proyecto de Ley, del Sistema Nacional de Seguridad (SNS), en el año 2000, adoptar el esquema fujimontesinista de inteligencia. Algo similar se repitió en el año 2008, con la frustrada Ley sapo  o el derogado Decreto 6.067.

- Por su parte, Fidel Castro terció e intercedió en el rescate a los rehenes de la embajada del Japón en Lima en 1997, ofreciendo asilo a los miembros del MRTA en Cuba. Llegó a sostener una entrevista con Fujimori en la mismísima La Habana para coordinar dichos efectos.

-  Un personaje clave, poco conocido, de la fructífera relación política entre el Perú con Venezuela y Cuba, lo fue un Vicealmirante: Juan Castilla Meza, ex Ministro de Transportes, Comunicaciones, Vivienda y Construcción fujimorista. Hasta ciertas veces fue encargado nada menos que de la Presidencia del Consejo de Ministros; y, por si poco fuera, se desempeñó como embajador acreditado en la Caracas chavista (1996-1999) y en La Habana castrista.

-  Más que evidente -y cómplice- fue la postura venezolana durante la Asamblea General de la OEA de Winsdor, Canadá, del mes de junio del año 2000, donde ese país, por intermedio de su Canciller José Vicente Rangel, se convirtió en escudero del binomio peruano Trazegnies & Ramacciotti, para legitimar nuestro proceso electoral del año 2000; posición diametralmente opuesta a la asumida por el gobierno adeco de Carlos Andrés Pérez en 1992, en contra  del 5 de abril.   

Como sabemos, el Servicio de Inteligencia Nacional intentó en no pocas oportunidades inmiscuirse equivocada y negativamente en la formulación y manejo de la política exterior peruana durante los años noventa. Se hizo tabla rasa de la doctrina de inteligencia. Paradójicamente ello no fue señalado por la oposición o por algún “caviar”, sino que vino desde el propio oficialismo fujimorista. En el año 1992, siendo Ministro de Relaciones Exteriores Augusto Blacker Miller (2) la Dirección Nacional de Frente Externo (DINFE), envió una “Nota de Inteligencia” (de fecha 9 de marzo de 1992) a la Cancillería, por canal de inteligencia, en donde pretendía asumir y corregir la fundamentación, argumentos y estrategia propia, elaborada por la cartera de Relaciones Exteriores frente al proceso de negociaciones bilaterales llevada a cabo con Chile, para la ejecución plena del Tratado de Lima de 1929. Hubo una encubierta intención de cuestionar la labor de la Comisión Marchand (3), asesora del proceso.  El segundo intento se hizo a intervalos, en 1998, bajo la misma técnica, pero de manera más aislada y no institucionalizada como DINFE-SIN, para plantear, al igual que en 1992, “teorías” alternativas frente al proceso de negociación llevado a cabo por los Cancilleres Tudela y Ferrero con Ecuador para dar solución a los denominados impases subsistentes. En el primer caso, fue el mismo Canciller Blacker quien advirtió y alertó de esta nociva práctica al jefe del SIN, Julio Salazar Monroe.

Una DINI SIN fujimontesinistas

El keikismo fue cuidadoso y en extremo cauto con el resurgimiento del fujimontesinismo, el cual pudo configurarse a corto plazo como consecuencia de una  DINI integrada por elementos reincorporados del ex SIN, en el marco de presiones ejercidas por estos últimos, los que estuvieron exigiendo, a modo de resarcimiento o compensación, cuotas y espacios laborales en la DINI o el Ministerio de Defensa (intentaron acercarse a ciertos congresistas electos de Fuerza 2011). Estos segmentos asumieron una extraña condición de  “competentes víctimas”, producto de razzias o purgas de inteligencia en democracia, aludiendo  como parte de su fundamento para su reingreso a la DINI un pasado desempeño en el “SIN democrático” de los noventa.

¿SIN  ideas legislativas?

No vemos en el horizonte la posibilidad de resurgimiento del malhadado Proyecto de Ley 2563/2007-CR (Luis Giampietri y asesores) que pretendió, incompetentemente, en este Congreso que culmina, retomar el modelo de inteligencia de Dirección Central, o centralismo unificado de mando, de 1991 y 1992. No imaginamos en un futuro a una DINI sin COIN. Tan mal estuvo planteado dicho proyecto que, contradictoriamente, se empleaba en el mismo, reiteradamente, por un lado el concepto de Dirección Central, en la Fórmula Legal (cuya operatividad consiste justamente en eliminar el proceso colegiado de toma de decisiones, tal como se hizo con el Consejo Superior e Inteligencia – COSI, en las leyes de 1991 y 1992), mientras que por el otro lado ¡se fortalecía el COIN! con la inserción de las inteligencias sectoriales de las tres ramas de las FF. AA.         

Se escuchan planteamientos genéricos que apuntarían a posibles modificaciones legislativas de inteligencia (4); en todo caso, nada fácil será esa tarea, aunque lo bueno del contexto es que no pasará, felizmente, por la engañosa estructura de los años noventa, en un contexto de posible y futuro reverdecimiento del órgano rector del SINA.

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(1) El Comité de Asesores (COA–SIN) estuvo conformado durante los años ochenta por Rafael Merino Bartet, Francisco Loayza Galván, Jorge Sosa Miranda,  Alberto Salazar Virú y Augusto Antonioli Vásquez; y por algún tiempo también por Jorge Váscones de Casanova.
 (2) Véase al respecto “La propuesta inconclusa”, libro del ex Canciller Augusto Blacker Miller, publicado en Lima en 1993. Su capítulo 8: “Chile: del 29 al siglo XXI”, “Halcones caseros” (páginas 162, 163 y 164) es especialmente ilustrativo, pues señala detalladamente los intentos de la Dirección Nacional de Frente Externo (DINFE-SIN), por intermedio del Mayor EP ® (artillería), y del diplomático de carrera, Embajador Joaquín Heredia Cabieses (prolongado embajador del régimen militar de Velasco en Cuba), de imponer sus criterios y puntos de vista a la Cancillería y sus  equipos de asesores, durante en las negociaciones llevadas  a cabo con Chile.
 (3) Presidida por el embajador Luis Marchand Stens, e integrada, entre otros, por el embajador Hernán Couturier y el abogado Fernando Vidal Ramírez.
 (4) Presentación el 24 de mayo de 2011 del equipo asesor de Defensa Nacional, Orden Interno, Lucha contra el Narcoterrorismo e Inteligencia de GANA Perú. Task Force sobre Seguridad Regional de la Fundación Friedrich Ebert, sede Lima, Perú.

 FE DE ERRATAS:

Una necesaria rectificación:  

En mi artículo anterior en este blog: “La inteligencia después de Ollanta”, mencioné el siguiente nombre: almirante “Oscar Zimic”. Rectifico. Se trata más bien del contralmirante AP Esteban Zimic Vidal, recordado jerarca naval  peruano, quien un 9 de octubre de 1968, como representante de la Empresa Petrolera Fiscal (EPF), nombrado por el Presidente de facto Juan Velasco, tomó posesión  de la expropiada “La Brea y Pariñas”. Respecto al otro personaje aludido, se trata del contralmirante AP Jorge Camino de la Torre. Éste también fue Ministro de Industria de Velasco (renunció por razones de salud a la cartera).  Fueron tres marinos velasquistas: Jorge Dellepiane Ocampo (oficial especialista), José Arce Larco y Jorge Camino de la Torre, quienes ascendieron “en bloque” en 1968 al grado de Contralmirante, curiosamente con tres Resoluciones Legislativas numéricamente consecutivas, durante el primer gobierno constitucional de Fernando Belaúnde.

LA INTELIGENCIA DESPUÉS DE OLLANTA (O LO QUE PODRÍA SER)

Miércoles, mayo 18, 2011 10:52

¿ Inteligencia con Planificación ? De izquierda a derecha: General EP Jorge Fernández Maldonado Solari , precursor y forjador de la inteligencia peruana; Edward Kardejl líder y alto jerarca yugoslavo y experto en autogestión; y Contralmirante AP Jorge Dellepiane Ocampo, Ministro de Industrias del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada, en Lima.

LA INTELIGENCIA DESPUÉS DE OLLANTA (O LO QUE PODRÍA SER)

Por: Andrés Gómez de la Torre Rotta.

Dos clarísimas corrientes de Inteligencia regionales recientes podrían enfrentarse como alternativas tras la culminación de la segunda vuelta electoral en el Perú de imponerse electoralmente la organización política Gana Perú.

La primera de ellas, más visible y poco sigilosa, es la opción del eje DGI-SEBIN-DIDEP; es decir, el modelo chavista inspirado en Cuba y patrocinado en Bolivia, que tiene fuerte ángulo y veta peruana de fujimontesinismo de los noventa. Es el modelo típico de policía política (Chekás tropicales), hechura de la Europa Oriental durante la Guerra Fría, según algunos expertos. Es el sistema del que formó parte, también, la Nicaragua sandinista del primer gobierno, creadora de la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE) de Lenín Cerna y Tomás Borge, diseñada por Cuba, apoyada por la ex KGB de la antigua URSS y la Stasi de la República Democrática Alemana. Esta opción es la que parece ser asumida por la línea militar nacionalista, particularmente por el segmento del ejército que apoya en el sector.

La segunda vía, que encajaría en la línea de asesoría civil del nacionalismo en temas de seguridad nacional, es una corriente más atemperada, con algunas aristas ciertamente anti-norteamericanas, pero poco o nada de anti-democrática, desmarcándose del bolivarianismo chavista: Brasil y Ecuador.

Hablando de Brasil, este país comenzó su proceso de reformas de Inteligencia en el post-militarismo de seguridad nacional, por los años noventa, con Fernando Collor de Mello, del Partido del Frente Liberal (PFL). Pero, es recién con el socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, el 7 de diciembre de 1999, que se sanciona una nueva Ley de Inteligencia nacional y crea un nuevo ente de Inteligencia: la Agencia Brasilera de Inteligencia (ABIN). La transición del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) al lulismo del Partido de los Trabajadores (PT), no supuso cambios radicales, traumáticos, ni trascendentales para con el Sistema Brasilero de Inteligencia (SISBIN). Lula intentó, al principio de su gestión, darle más protagonismo a la ABIN en la toma de decisiones, pero terminó enfrascado en problemas, cesando a uno de los jefes, el policía y comisario Paulo Lacerda, debido a intervenciones telefónicas ilegales. Contrapesada y controlada (por la Comisión Mixta Bicameral y otros mecanismos alternos) por los traumas del pasado y de su tenebroso antecesor, el Servicio Nacional de Informaciones (SNI-SFICI), la ABIN, a diferencia de sus homólogas de Cuba, Venezuela o Irán, no se caracteriza por su propensión al internacionalismo, mucho menos de vocación intervencionista.

Así también, Ecuador es otro caso peculiar. En ese país perduró por muchos años, y en períodos democráticos, un viejo andamiaje y militarizado marco normativo de seguridad nacional originado en 1979, durante un gobierno militar que no era muy de derecha. El andamiaje incluyó instituciones como el poderoso COSENA y la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Los sucesos de Angostura (“Operación Fénix” para Colombia) del 1 de marzo del 2008, se constituyeron como ventana de oportunidad para Rafael Correa quien inició una profunda reforma del sector Inteligencia. Avanza País asumió como propia una novedosa hoja de ruta, que comenzaría con una “Comisión para la Investigación de los Servicios de Inteligencia Militares y Policiales Ecuatorianos”, que culminó el mismo año 2008 entregando un Informe, bastante paranoico y conspirativo para con la CIA y el grupo consultivo asesor de defensa de la embajada de los EE. UU. en Quito; y continuó, en junio del 2009, con un Decreto de creación de una nueva Secretaría Nacional de Inteligencia (SENAIN), culminando con una nueva Ley de Seguridad Pública y del Estado de setiembre de dicho año. En todo este proceso, talló fuerte e incursionó un núcleo de académicos de FLACSO-Ecuador, liberales de izquierda democrática, bastante críticos de la ideologización bolivariana, quienes transitaron laboralmente por el Ministerio de la Seguridad Interna y Externa durante el período de esta experiencia. Tras la primera designación de un civil al frente de la SENAIN, el arquitecto Francisco Jijón, y luego del fiasco del motín policial del 30S-2010, el gobierno optó, imprevistamente en modo de rollback, por el arma más conservadora de las FF. MM. para la conducción de Inteligencia: Los almirantes Homero Arellano y Luis Yépez, respectivamente.

Pero, ¿qué podría pasar con el SINA y la DINI peruanas a partir de agosto próximo con el nacionalismo de Gana Perú en el gobierno? ¿Habrán giros radicales?, ¿profundas reconversiones legislativas?, ¿abruptos cambios?, ¿apoyo explícito o implícito de Cuba y Venezuela?… Me temo que esta vía resulta ser bastante complicada. De convertirse en Gana Perú en el partido oficialista a partir del 28 de julio próximo, conviene recordar que este sector no mostró intenciones, durante la gestión parlamentaria 2006-2011 −pese a tener representación y presencia en las Comisiones de Inteligencia y Defensa Nacional−, de cambiar el statu quo jurídico del SINA; más bien, optó el silencio legislativo, materializado en la inexistencia de algún Proyecto de Ley para elaborar una nueva Ley de Inteligencia, o en su defecto modificar la vigente. Hubo inclinación evidente de dicha colectividad para con la función fiscalizadora, lo que se pudo percibir en los casos de las crisis de los casos MARTE-DINTEMAR (2007) y BTR (2009).

No siendo prioridad el tema de Inteligencia en el reciente debate electoral, optar por mayores cambios es asumir el riesgo de su alto costo político, administrativo, presupuestario y operativo; es demasiado para concentrarle mayor prioridad, ya que en ese sector no se podrá obtener algún rédito político o un resultado inmediato, en el sentido que sea, quizás una novedosa e imprevista vía alternativa cuyos ejes podrían pasar, a modo de inspiración, por la experiencia y sintonía de un pragmatismo sorpresivamente cercano al progresismo de Quito y Brasilia, en el contexto de un fortísimo control social y mediático que recaerá sobre el SINA desde el 28 de julio del 2011.

¿ Inteligencia nacionalista o internacionalista ? De izquierda a derecha: Comandante Raúl Castro, General EP Javier Tantaleán Vanini, Comandante Fidel Castro, General EP José Graham Hurtado y asesor presidencial Carlos Delgado Olivera, en La Habana, Cuba, feneciendo el primer quiquenio de la década de los setenta.

 

SINA-DINI… ¿con planificación  y desarrollo?

Algunos asesores nacionalistas, cercanos al candidato Humala, se han manifestado a favor de la ligazón y los vínculos de Inteligencia Estratégica, con el desarrollo y la planificación. Se trataría de revivir la antigua visión y experiencia francesa contra-subversiva de Argelia, para encarar situaciones de guerra no convencional y pacificación, tesis acogida en el CAEM peruano de fines de los años cincuenta (vieja idea paralela del entonces General EP Enrique Gallegos Venero de la “seguridad con desarrollo” y de entidades públicas como el desactivado Instituto Nacional de Planificación-INP, creado por la Junta Militar golpista de 1962, de la que Gallegos fue director). Allí parecería incubarse un planteamiento doctrinario nacionalista de impacto legislativo que apuntaría, finalmente, a insertar como miembro pleno del Consejo de Inteligencia, el COIN-SINA (Art. 7º de la Ley Nº 28664 SINA-DINI) al Centro de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), como órgano principal del Sistema Nacional de Planeamiento Estratégico, en la figura de su Presidente. Ello requeriría de la elaboración de un Proyecto de Ley algo complejo, que demandaría adicionalmente algunos ajustes normativos paralelos (en vía de modificación por adición a la propia norma del CEPLAN 28522-2005 y conexas, y a la del Sistema de Seguridad Nacional 28478-2005).

El origen de tal planteamiento provendría de una poco recordada veta militarista promovida por la Marina de Guerra peruana revolucionaria, nacionalista, pro-velasquista, dirigista, intervencionista, estatal, autogestionaria y de planificación central de fines de los años sesenta y principios de los setenta, cuyo más visible exponente fue el Contralmirante AP Jorge Dellepiane Ocampo, el que como Ministro de Industria (cartera ministerial creada por Velasco en 1969, y que fuera organizada por los Contralmirantes Jorge Camino y Oscar Zimic) desprivatizó la industria peruana, asesoró a la CGTP comunista y preparó la escalada contra la empresa privada. En la misma línea, su sucesor en el cargo, otro marino revolucionario velasquista, el Contralmirante AP Alberto Jiménez de Lucio, continuó dicha línea trazada por Dellepiane sin variaciones, pero con un énfasis mayor en el apoyo comunero. Es la Marina de los progresistas y comprometidamente revolucionarios vicealmirantes Guillermo Faura Gaig y José Arce Larco (el primero jefe de Inteligencia naval entre 1969 y 1970, y el segundo primer Sub-jefe del SIN en 1960), ex Ministros y Comandantes Generales de la Marina de Guerra, progresismo izquierdista naval que en Inteligencia toma la figura del Contralmirante AP Miguel Bernós Díaz, aquel que como jefe de la DINTENAV denunciara, en 1974, la existencia de un puesto de la CIA en pleno centro de Lima (cfr. Baella Tuesta) que operaba impunemente y que la propia Marina de Guerra se encargaría de desactivar. El “caviaraje” no necesariamente aparece teñido de rojo, también puede vestirse camufladamente de blanco.

¿Ingresamos acaso, con estos nuevos planteamientos, al comienzo de una nueva agenda y período legislativo de Inteligencia 2011-2016, o a nuevos términos doctrinarios de discusión?

La palabra del Panda

Martes, mayo 3, 2011 16:41

“Liberar a Fujimori como sea es la consigna”, según Raffo, según Migoya, según quién sabe.

Por Eduardo Abusada

A Hernán Migoya me lo presentó Beto Ortiz. Al inicio tuve reparos o más bien dudas respecto a “qué iba a hacer”, pero con el transcurrir de las semanas lo llegué a comprender y luego forjé gratos recuerdos de él. Pese a estilo de escritor perdido en Nueva York en bohemia impenitente, este periodista catalán de escaso -o nulo- pelo resultó ser bien chamba y acertado. El hombre, en los meses que alterné con él, preparó un documental donde entrevistaba a diversos personajes peruanos del establishment político y farandulero, matemáticamente hablando: conjuntos con enorme intersección. Aunque me pareció ligeramente “canallesco”  -como algo así lo señaló Hildebrandt- el hecho de engañar a los entrevistados haciéndose pasar por un documentalista español, el resultado fue muy simpático. Se llamó “El Milagro Peruano”.

Y hoy, me doy con la sorpresa de que el buen Migoya es portada del importante diario español El Mundo. Además de calificar a Keiko como una hija de Fu Manchú sexualmente deseable, revela perlitas que captó tras bambalinas en su mentado pseudo y tragicómico documental. Lo más sorprendente (bueno, no sorprende la verdad), entre otras cosas, es lo que le dijo Carlos Raffo off the record. Y dice así:

“Pero el momento más aterrador del proyecto lo protagonizó el congresista fujimorista Carlos Raffo, antiguo asesor de campaña del ex dictador Alberto Fujimori, cuando nada más recibirme en su casa me confió que, aunque jamás lo admitiría durante una entrevista, lo primero que hará su partido Fuerza 2011 de llegar al poder en estas elecciones será, ¡por supuesto!, liberar de la cárcel al condenado Alberto Fujimori, sea como sea”.

“Raffo debió de quedar encantado con su entrevista, porque unos días después me llamó para anunciarme que Keiko Fujimori, me esperaba en su casa en un par de horas… Improvisé unas cuantas preguntas y me dirigí hacia allá con las rodillas temblando”, recuerda Migoya.

La nota completa de El Mundo acá: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/03/cultura/1304408933.html

Inteligencia peruana: ¿Retroceso autoritario?

Domingo, abril 24, 2011 10:38

INTELIGENCIA PERUANA:

¿RETROCESO AUTORITARIO?

(a propósito de los resultados en primera vuelta electoral)

 

Por: Andrés Gómez de la Torre Rotta

Luego de conocidos los resultados de la primera vuelta electoral en el Perú, vale la pena escudriñar un poco y hacer un breve ejercicio de futurología del Sistema de Inteligencia en el país.

Por la región: Venezuela, con su frustrada Ley Sapo del 2008 (Decreto 6.067 del 28 de mayo); Nicaragua, y su nueva Ley de “Seguridad Democrática”, que según el proyecto de Ley original del Ejecutivo, fortalecía notoriamente a su Dirección de Inteligencia de Defensa (DID); y Bolivia, embarcada en un proceso para la creación de la Dirección de Inteligencia del Estado Plurinacional (DIDEP), son los países interesados en el rediseño de sus aparatos de Inteligencia.

Principalmente en Venezuela y Bolivia están presentes los cubanos (con su DGI o su histórico G-2, de gran experiencia histórica por nuestra región) e Irán (con la VEVAK, servicio de Inteligencia de gran vocación internacionalista reciente, especialmente hacia América del Sur). Los wilkileaks trajeron el bienvenido aporte de ventilar una gran verdad: Hugo Chávez confía más en la mística cubana que en los poco competentes y crematísticos hombres del edificio El Helicoide (Cuartel General de la ex DISIP, hoy SEBIN). ¿La embajada de Cuba en Lima jugará nuevamente, como en los años setenta, algún rol en la reorganización de la Inteligencia peruana de imponerse electoralmente el nacionalismo?

La propuesta de Keiko Fujimori acerca de que el Sistema de Inteligencia Nacional (SINA) debería dedicarse a perseguir o monitorear a los terroristas liberados durante el periodo 2001-2006, ¿es quizá una señal emitida para afirmar la policialización de la Inteligencia o preludio de algún ricorsi?

Recordamos que Brasil, Argentina y Chile dejaron impolutas sus leyes de Inteligencia de 1999, 2001 y 2004 respectivamente, en situaciones de transición política. En Brasil la Ley 9883 se promulgó en el gobierno del PSDB de Cardoso y el PT de Lula la respetó; en Chile durante el gobierno de la concertación de Ricardo Lagos, la alianza derechista de Piñera, hasta el día de hoy, no muestra indicadores para su reemplazo o modificación. En Argentina la norma 25.520 fue sancionada languideciendo un gobierno radical (UCR), siendo respetada casi en su totalidad por el post-peronismo kirchnerista, aunque ciertamente la Secretaría de Inteligencia (SI) es la que menos refleja imparcialidad política entre los casos antes señalados. Igual ocurrió en España: en el 2002, con los populares en el poder, el PSOE no planteó ulteriormente cambios a la normativa reguladora del Centro Nacional de Inteligencia y de Control Judicial Previo del CNI. No hubo cuestión de Estado en el asunto.

LAS CANTERAS PARA LA ¿INTELIGENCIA?

Un denominador común entre las dos opciones presidenciables, después de la primera vuelta electoral, para encontrar a aquellos “cuadros” que se integrarían al próximo proceso de Inteligencia, lo sería recurrir a personal del Ejército en actividad y retiro, particularmente de sectores nacionalistas, neo-velasquistas y pro-fujimoristas que han permanecido tradicionalmente en esa rama. Tangencialmente lo será, como segundo escalón de ambos casos, miembros de la Policía. Así, Marco Miyashiro Arashiro, en el fujimorismo, es una solitaria cara presentable que representa en esa colectividad de Inteligencia.

Izquierda a derecha: Mediados de los años setenta; General FAP Dante Poggi Morán, Ministro de Aeronautica, general EP Leonidas Rodriguez Figueroa, descendiéndo del avión soviético Ilyushin IL-62 de Aeroflot, luego de visitar oficialmente La Habana para afianzar relaciones polìtico-militares, embajador de Cuba en Lima, Comandante FAR Antonio Núñez Jimenez y general Jorge Fernández Maldonado Solari, Ministro de Guerra. Los cuatro personajes estuvieron muy involucrados en asuntos de inteligencia durante la época.

Muy inclinado al fujimorismo están los viejos y dispersos cuadros de ex trabajadores civiles provenientes del ex SIN, pertenecientes a varias generaciones que fueron licuados en la vorágine de su caída el año 2000, tras los gobiernos de Valentín Paniagua y Alejandro Toledo. Algunos pocos de ellos se han dedicado a difundir un acomodaticio tinglado consistente en la supuesta división entre, por un lado, un “SIN democrático” cercano a Fujimori en los años noventa integrado por cuadros “expertos”, “experimentados” y “duchos”, sin responsabilidad penal, civil y administrativa -que por cierto, según ellos, están “desperdiciados”, y deben ser reincorporados a la DINI-; y del otro lado, un SIN “delictivo” paralelo, montesinista, muy lejano y distante de sus antiguos quehaceres. Esa “tesis” coincide en cierto modo con la visión keikista de un fujimorismo demócrata y su lado residual accesoriamente oscuro: el SIN montesinista. Trabajadores cesados del ex SIN durante el gobierno de Alejandro Toledo ya estarían buscando apoyo entre virtuales Congresistas electos de la organización política Fuerza 2011 para incorporarse a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI).

Otra cantera no menos desdeñable, y atractiva para Keiko Fujimori, en Inteligencia (también extensivamente al sector Defensa) provendría del giampietrismo, reciclado en la organización política Cambio Radical de Alex Kouri. De ese sector podrían provenir elementos de un rama castrense que laboró en la Comisión de Inteligencia del Congreso, o bien durante el tramo final del gobierno del Presidente Toledo en un alicaído e inoperante CNI, dirigido entre el 2004 y 2006 por un contralmirante retirado, muy cercano al actual vicepresidente. También de abogados ligados al SIN que trabajaron para el Estado en los años noventa, hoy asesores del Vicealmirante, con “expertise” en “derechos humanos”, “guerra jurídica contra las Fuerzas Armadas” y retiros parciales de cortes internacionales de derechos humanos, que integraron efímeramente la lista parlamentaria de Fuerza 2011.

Por su parte, el nacionalismo exhibe un sorpresivo como inesperado discurso reciente sobre “control democrático” y “conducción civil” del sector defensa… ¿alcanzaría al SINA y la DINI? Hay en sus filas un candidato al Parlamento Andino, politólogo civil, que laboró en el CNI durante la gestión de otro Vicealmirante; también tiene un ex jefe del SIN entre 1981 y 1982, el General EP Ludwig Essenwagner Sánchez, que asesoró al Humalismo en la campaña electoral de 2006. Pero un ángulo no visto todavía, es la posibilidad que esta colectividad asuma el modelo de la reforma ecuatoriana de Rafael Correa: ese gobierno acudió a intelectuales liberales, de izquierda democrática, específicamente de la FLACSO-Quito, para remodelar su Sistema de Inteligencia, lo que se inicia con una Comisión reformadora, prosigue con la creación de la nueva agencia (la SENAIN), y culmina con una nueva Ley de Seguridad Pública y del Estado entre el 2008 y 2009. Ésta es, indiscutiblemente, una reforma anti–norteamericana, pero no lo es de corte antidemocrático y está lejos de Venezuela.

Complicado será, para el fujimorismo, ocultar lo evidente. Hubo excelentes relaciones entre Alberto Fujimori, Fidel Castro y especialmente con Hugo Chávez. Igualmente, existió intenso nexo entre el SIN peruano y la DISIP venezolana durante el segundo quinquenio de los años noventa. Un ex jefe del SIN y posterior ex Ministro de Defensa de Fujimori, el General Julio Salazar Monroe, fue designado, nada menos, que Embajador en Caracas en el año 2000. El otrora hombre fuerte de la Inteligencia bolivariana, José Eliécer Otayza Castillo, preparó un Proyecto de Ley para la reconversión de su Sistema de Inteligencia; el Sistema Nacional de Seguridad (SNS), de inspiración peruana neta. El otrora todopoderoso asesor de Inteligencia peruano terminó sus días de libertad en tierras llaneras, capturado por la Inteligencia militar (DIM), lo que percutó adicionalmente la salida paralela de Otayza de la DISIP. Nos viene al recuerdo la frustrada Ley Sapo de Inteligencia del 2008: tuvo más que obvias coincidencias con la textura de las normas peruanas de Inteligencia de 1991 y 1992; finalmente, un entusiasta militar venezolano, el Capitán de Navío y experto en Inteligencia, Edgar Blanco Carrero, como sub-jefe de la DISIP y a su vez jefe de Inteligencia exterior de ese organismo, fue quien planteó doctrinariamente a fines del año 2000 la adscripción de la Inteligencia bolivariana al esquema diseñado en el Perú de los noventa.

En tal contexto, surgen otras preguntas: ¿si el golpe del 5 de abril de 1992 es una medida “irrepetible” también lo será el SIN?, o ¿habrá un nuevo SIN paralelo que resurgirá aggiornado desde la DIROES y la Base Naval?, o ¿se hará realidad lo que George Orwell, en su obra titulada “1984″, narra cómo en una supuesta sociedad la Policía del Pensamiento persigue, vigila y controla a todos los se muestran en contra?

LA TRAMA: “SIN” INTELIGENCIA LEGISLATIVA

Ni el fujimorismo, ni el nacionalismo plantearon formalmente mediante sus Células Parlamentarias en el Congreso (2006-2011), ninguna propuesta legislativa, ni mostraron intenciones de modificar la Ley Nº 28664 del 2006 en algún sentido, (pese a tener importante representación en las Comisiones de Inteligencia y Defensa Nacional, Orden Interno, Desarrollo Alternativo y Lucha contra las Drogas). Sólo hubieron dos proposiciones legislativas sobre la materia, los proyectos Nº 1757/2007-CR y 4273/2010-CR, y obedecieron a otros grupos parlamentarios: “Alianza Parlamentaria” (Alberto Andrade) y “Alianza Nacional” (Walter Menchola).

Pero, ante esa circunstancia, apareció el encubierto fenómeno del transversalismo: el Proyecto de Ley Nº 2563/2007-CR del 9 de julio del 2008 (Luis Giampietri), el mismo que hizo resurgir el modelo de estructuras de Inteligencia fujimoristas de los años noventa. Aunque muy mal redactada, y plagada de incongruencias, la iniciativa mostró indicadores clarísimos de las intenciones, pues proponía el retorno al esquema de Dirección Central (modificación por adición planteada al artículo 5º, numeral 2º de la Ley 28664 en el Proyecto de Ley), aunque nunca se desarrolló o explicó en la Exposición de Motivos de dicho proyecto de ley (punto I.4), el alcance de esa propuesta que consistía, camufladamente, en revivir los artículos 7º sección I y Capítulo III, y 7º Capítulo III, piedra angular de los dispositivos Decreto Ley. Nº 25635 (1992), y del Decreto Legislativo Nº 746 (1991), respectivamente.

Otro argumento esgrimido en el proyecto de ley de marras Nº 2563, en su página seis, se presta a inferencias y conjeturas de alcance político, fue la equivocada teoría en el sentido que a la DINI “(…) se le restringa [sic] (textualmente, y así está de mal redactada) su accionar en el Campo Militar (…)”. Tal confusa teoría es repetida y asumida como propia por el Almirante Jorge Montoya en el diario “La Razón” de Lima, el 30 de abril del 2010. Parece que nadie se enteró que quienes impulsaron y organizaron la tradicional división de la Inteligencia Nacional, con los Sistemas de Inteligencia de campos militares y no militares (SICAM y SICANOM), y un órgano rector que produce e integra recibiendo las Inteligencias sectoriales, fueron nada menos que los siguientes tres Almirantes: Edgardo Colunge Guevara, Javier Ernesto Rocha Mujica, ambos jefes consecutivos del SIN de Fernando Belaúnde entre 1983 y 1985; y Jorge Du Bois Gervasi, en 1984, firmante de los Decretos Legislativos 270 y 271 en calidad de Ministro de Marina.

Si algo se quitó, restringió o anuló en la Ley 28664 del 2006 ¿por qué no se propuso consecuentemente entonces en el proyecto Nº 2563 su respectiva reinserción o reincorporación? En todo caso surge otra pregunta, ¿el fujimorismo retomará en cuanto a Inteligencia el esquema de dirección central del SIN de los noventa planteado por Giampetri? Complementariamente, si nos atenemos a la fundamentación del citado proyecto Nº 2563 y a las declaraciones de Jorge Montoya, ¿el fujimorismo (o el humalismo) otorgará(n) y sacralizará(n) futuras facultades para la incursión de campos no militares (políticos, económicos, sociales, y otros) a las Inteligencias de las Fuerzas Armadas tal como se hizo, a efectos prácticos, en los años noventa?

MÁS FUTUROLOGÍA

Nunca vimos un SINA y DINI demasiado fortalecidos con la Alianza para el Gran Cambio. Eso sí, en este sector existen interesantes ventanas de oportunidad para la constitución de “Núcleos de Inteligencia”, es decir, grupos pequeños altamente especializados, competitivos entre ellos, que atiendan las necesidades de los tomadores de decisión bajo la moderna modalidad de outsourcing. Allí sí puede existir transvase, o endose de cuadros, de Alejandro Toledo y PP: nos referimos a los ligados o cercanos, pública, académica, oficial, oficiosa o empresarialmente a los Estados Unidos. Las prioridades no son muy difíciles de intuir en esta colectividad: el frente interno con el narcotráfico, el lavado de activos, el terrorismo, el crimen organizado, los conflictos sociales y la seguridad ciudadana. 

CONCLUSIONES

Muy errónea y sesgada fue en estos últimos diez años, aquella ligera y superficial interpretación acerca de que el proceso de Inteligencia nacional más o menos reciente en el Perú, se encuadra en pensamientos dicotómicos de segmentos contrapuestos catalogados como “buenos y malos”, “demócratas y autoritarios”; cuadros “limpios y sucios”; “experimentados y/o noveles”; “patriotas y caviares”, “leales y traidores”, etcétera. Existe por toda esta experiencia transitada un amalgamado fenómeno de transversalismo, el mismo que no quiso ser visto por ciertos raciocinios y especialmente memorias acomodaticiamente selectivas, o intereses particulares centrados únicamente en su desesperada y ansiada reincorporación o retorno a Inteligencia.

Mucho del enfrentamiento, proceso y situaciones producidas en la Inteligencia de la década pasada tuvo que ver con la sempiterna pugna entre el Ejército y la Marina por el control del aparato de Inteligencia. Ello comenzó a mediados de los años ochenta cuando la Marina, por vez primera, obtuvo la conducción del SIN, rompiendo con el tradicional monopolio del Ejército desde 1960. Ésta es una situación que va a perdurar en cualquier escenario mediato o inmediato, y forma parte de ese transversalismo aludido.

Desde mi punto de vista, sobre la última década de Inteligencia, Valentín Paniagua no se equivocó con Juan Campos Luque; ni Alejandro Toledo con Fernando Rospigliosi, Juan Velit y Carlos Chamochumbi. Igual Alan García con Héctor Bertrán, Danilo Guevara y Enrique Obando. Estas honorables y decentes personas mencionadas laboraron dentro de contextos nada fáciles, de reconstrucción de la Inteligencia peruana. No tuvieron la suerte, a diferencia de los años noventa, del tremendo presupuesto ni el total apoyo político necesario. Pero eso hoy ya pasó y ¡ya fue!; es simplemente historia. Marco Sifuentes ha sido especialmente lacónico y contundente cuando señaló a través de un medio de comunicación social masivo que el período democrático iniciado el 2001 ya culminó. En lo que a la Inteligencia Nacional respecta, pienso que ahora ingresamos, de lleno, a una nueva y dificultosa etapa, caracterizada por tremenda y tamaña incertidumbre. En la frontera del caos, parafraseando el título de un libro de Andrés Oppenheimer: ¿Acaso una historia SIN fin?

 * * *

Transiciones, elecciones e Inteligencia en el Perú

Lunes, abril 4, 2011 21:06

Transiciones, elecciones e Inteligencia en el Perú

 Por: Andrés Gómez de la Torre Rotta *

 Tras el derrumbe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) en el año 2000, el sector inteligencia ha sufrido sobresaltos extremos en las respectivas tres transiciones políticas de los años recientes: 2000, 2001 y el 2006. Sólo la transición de 1980, hace 30 años, del gobierno militar al del Presidente Belaúnde, puede compararse a lo sucedido en últimos tiempos.  

 La altísima rotación de personal en todos sus niveles (jefes, funcionarios intermedios, analistas, administrativos, etc.) ha sido la principal vulnerabilidad que aquejó en la última década al sistema de inteligencia. Con cada cese o salida, justa o injusta, mal o bien hecha, merecida o no, se fue un retazo de información, un pedazo de conocimiento del oficio, un desafecto, un potencial eslabón de alguna cadena de informantes, que no pocas veces articula consabidas fugas de información o maniobras desestabilizadoras, debilitando al Sistema Nacional de Inteligencia (SINA). Además, la reiterada limitación y techo presupuestario asignado, en donde se observa tan singular como sigiloso consenso y acuerdo entre los gobiernos de Perú Posible y el APRA sobre la materia, ha terminado de dinamitar al sistema.

 Llamamos la atención a otro tema no menos alarmante: el de la nociva “nueva” Ley de Inteligencia 27479 del 2001, promulgada por el Congreso, norma que dio partida al malhadado CNI y la DINIE. En muchísimos aspectos, esa ley fue una copia, calco textual y descarado, de sus antecesoras: el Decreto Ley 25635 de 1992 y el Decreto Legislativo 746 de 1991. Por si poco fuera, la nefasta norma careció de Reglamento. Es paradójico haber tenido una primera Ley de Inteligencia de ese tenor, en tiempos en que lo políticamente correcto pareciera ser defenestrar todo lo que oliera a SIN.

 Paralelamente, en la década que pasó, pareció configurarse, a modo de fantasmal resurgimiento, un asombroso paralelismo histórico: la desconfianza extrema para con estos entes por parte del consumidor final del producto de inteligencia. Repasando la historia, el finado Presidente Fernando Belaúnde estigmatizó al SIN como “nido de Velasquistas” en la transición política de 1980, y confió a un jefe bisagra, al general EP Mario Villavicencio Alcázar del Arma de Caballería, la tarea de reformarlo. Tuvieron que pasar cuatro años para recuperar en algo un SIN que languideció (y que está muy bien retratado por Gustavo Gorriti en su libro “Sendero”, capítulo Coloquio de Ciegos. La guerra de la inteligencia). La recuperación se hizo mediante los Decretos Legislativos 270 y 271; y, adicionalmente, colocando a jefes de la entera confianza del Presidente provenientes de la Marina de Guerra (almirantes Edgardo Colunge Guevara y Javier Ernesto Rocha Mujica) para enfrentar la amenaza del terrorismo. Fue una etapa de la Inteligencia Nacional ciertamente interesante, en la que se conformó un Comité de Asesores (COA-SIN) y se creó la Escuela de Inteligencia Nacional – ESIN (1984). Años después, ni el Presidente Alejandro Toledo, ni su sucesor Alan García serían entusiastas en nutrirse o apostar por la inteligencia: prefirieron acudir a otros mecanismos paralelos, que en algunos casos, guste o no, funcionaron en la toma de decisiones.

 “Outsorcing”, “externalización”, “privatización”, o “tercerización” de la inteligencia nacional ha sido sin duda el fenómeno más notorio por la década que pasó. Dos grandes crisis del Sistema de Inteligencia Nacional, la del 2007 (Sistema Marte – DINTEMAR) y la del 2009 (caso BTR), se produjeron en virtud de ese fenómeno, el cual sigue allí está, y con el que tendremos que aprender a convivir mientras no se ajusten los parámetros de una todavía permeable y ambigua  Ley de Seguridad Privada. 

 Luz al final del túnel

 Pese a todo lo actuado, el nuevo gobierno recibirá en agosto del 2011 un órgano rector, la DINI, en mejores condiciones que en relación a lo recibido en anteriores transiciones. Con todos sus defectos y bemoles harto conocidos, los procedimientos de reclutamiento, capacitación e instrucción han mejorado en últimos años y se han reanudado cosas olvidadas, o dejadas negligente y deliberadamente de lado desde principios y hasta mediados de la década pasada.

 Hay nuevas e interesantes generaciones de capital humano en el sector, que deben contribuir a refrescar y oxigenar el recargado ambiente de reyertas intra grupos corporativos, guerras personales entre círculos de amigos y cofradías de ex trabajadores en pugna, o tensión generacional entre “cuadros” antiguos y nuevos.  Anotamos que tras fenecer el SIN  también fue extinguida una antigua burocracia de inteligencia incorporada los años setenta (algunos pocos), ochenta (un grueso importante, especialmente civiles) y noventa, que para entonces,  hace diez años, en su gran mayoría bordeaba un promedio de edad que oscilaba (salvo muy escasos  funcionarios treintones) entre los 40 y 50 años, y a la que le ha sido imposible reinventarse laboralmente con posterioridad, como por ejemplo,  en el pujante y nuevo sector privado de la seguridad, o retornar formalmente al Estado en la década que pasó. En porcentajes ínfimos, este personal se recicló descendiendo, pasando a laborar del órgano central y rector -en el SIN de los noventa- a organismos de rango inferior periféricos del SINA casi al final del período 2000-2010.

 En el Parlamento se siguen cociendo habas

 En el Parlamento el tema no caminó bien. La estrenada Comisión Ordinaria de Inteligencia creada por la Ley 28664 del 2006 cometió errores tan garrafales como elementales de apreciación. Intentó, desde su comienzo, a través de su Primera Presidencia, convertirse en consumidora del producto de inteligencia solicitando Notas de Inteligencia y Estudios Especiales, entre otros, al órgano especializado rector. Quizás intentó ser apéndice del SINA, olvidando funciones específicas establecidas en la norma 28664 y en el Reglamento del Congreso. Dentro de su repertorio de errores, la referida Comisión contrató a personal “experto en inteligencia”, que provenía de una rama de las Fuerzas Armadas, para la asesoría parlamentaria. Ello acabó en dos casos notorios de ceses abruptos de ese personal, sea por sus antiguas vinculaciones laborales con empresas privadas de seguridad, investigadas por la misma Comisión, o bien por acusaciones de parcialidad corporativa manifiesta en la redacción de un Informe Final del Grupo de Trabajo con facultades de Comisión Investigadora.

 Así también, fue lamentable la pésima, incongruente e incoherente redacción del Proyecto de Ley Nº 2563/2007-CR que proponía mejorar la estructura del SINA y de la DINI. Tal iniciativa legislativa reveló los altísimos niveles de ignorancia supina e incompetencia de antología en la ya mencionada “asesoría” parlamentaria supuestamente experta en inteligencia. La Fórmula Legal del aludido proyecto no tenía nada que ver con la Exposición de Motivos; y viceversa, la Exposición de Motivos señalaba conceptos inexistentes en la Fórmula Legal. Otro tema fue la tan inexplicable como extrema ligereza en la interpretación del artículo 34º del Reglamento del Congreso y el artículo 22º numeral 1º de la Ley 28664. Una simple ‘leguleyada’ sin fundamento alguno habilitó las expresamente prohibidas renuncias, retiros y cambios de los miembros de la Comisión de Inteligencia (trueques entre representantes de bancadas). Felizmente, en dirección contraria apunta el interesante y bienvenido Proyecto de Ley 4273/2010-CR, el cual prevé aquellas “situaciones excepcionales por las cuales puede remplazarse a alguno de sus integrantes, posibilidad que debe constar en el reglamento…”.

 Actualmente, en cartera existen varios proyectos de ley pendientes: el 1757/2007-CR, 2563/2007-CR, y el 4273/2010-CR. Este último, aludido en el párrafo anterior, fue presentado por el Grupo Parlamentario Alianza Nacional, así como dos Dictámenes, ambos recaídos sobre el proyecto 2563/2007-CR: Uno en Comisión de Inteligencia (aprobado en sesión ordinaria 14º del 1º de abril de 2009, que copia literalmente todo el ampuloso texto de la iniciativa, lo que debió haber sido aprobado sencillamente “en sus términos”, ahorrándose una inconveniente y prolongada glosa. Al menos en éste Dictamen se corrigió el execrable y deplorable despropósito del Proyecto de colocar la Fórmula Legal como título precedente de la  Exposición de Motivos), y otro en Comisión de Defensa Nacional, Orden Interno, Desarrollo Alternativo y Lucha contra las Drogas (del 8 de junio de 2010, muy bien elaborado en términos de técnica legislativa, desbrozando y complementando acertadamente la iniciativa). En estos momentos, existen dos Oficios de la Comisión de Defensa a la Presidencia del Congreso, solicitando que el Dictamen sea colocado en  la agenda del pleno.

 Aunque no nos entusiasma, queda en el tintero la posibilidad de adaptar parte del modelo argentino en la legislación de Inteligencia peruana; esto es, insertar al sistema penitenciario, específicamente a la Oficina de Asuntos Internos del  Instituto Nacional Penitenciario (INPE) como organismo integrante del COIN-SINA. Un Proyecto de Ley  del año 2004 (3.926-S-04), para la modificación de la Ley de Inteligencia 25.520 del 2001, propuso en Argentina la incorporación del Departamento de Inteligencia Penitenciaria, dependiente del Servicio Penitenciario Federal del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. De manera similar, ya hubo en el Perú un planteamiento al respecto.  

Por su parte, la DINI tuvo ciertas oportunidades a la mano que lamentablemente no empleó ni capitalizó, o sencillamente desperdició en su último quinquenio. Un ejemplo clarísimo de ello fue el acceso a la información generada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF-Perú), hoy subsumida en la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), mecanismo previsto en la  ley de inteligencia vigente. Allí debieron actuar, en conjunto, las Comisiones de Inteligencia y de Economía e Inteligencia Financiera, mediante sendos pedidos de información por escrito y citaciones a sesiones extraordinarias reservadas a los jefes de la DINI y UIF, y así asegurar y monitorear la ejecución de dicho mecanismo.

Otro tema clave y fundamental es la protección legal del personal de Inteligencia. Existe un vacío que perjudica especialmente a nuestros agentes operativos y colectores de información que actúan sobre el terreno,  en zonas plagadas de amenazas, azotadas por el terrorismo, narcotráfico y crimen organizado, a modo de conjunción de riesgos. Trabajan desprotegidos y prácticamente en desamparo e indefensión jurídica. Ninguno de los Proyectos de Ley existentes para mejorar nuestra norma vigente de Inteligencia incursionó o planteó la adecuación a nuestro derecho interno experiencias legales comparadas como la ley Panameña del SENIS del 2008 (Decreto Ley Nº 9), o la ley de Colombia 1,288 de marzo del 2009.  En ambas normas foráneas hay sendos artículos, claros y expresos, que apuntan a la protección de ese segmento, de sus identidades y familias, y la descripción de sus derechos. Basta con elaborar una simple y escueta proposición legislativa, de modificación por adición, de tan sólo un par de artículos a la ley vigente, y el asunto queda en parte zanjado.

Conclusiones

Culminamos señalando que para los tiempos actuales y circunstancias electorales, debería pensarse muy seriamente en el diseño de una transición concertada y consensuada a modo de soft landing de Inteligencia, es decir, del menor impacto posible sobre lo positivo avanzado de institucionalidad construida, por pequeña que sea. No cometamos el craso error de circunscribir y descender equivocadamente el debate hacia temas de conveniencia y aspiración particular (anacrónicas reincorporaciones de supuesto personal “calificado, ducho o experimentado” del pasado). Tampoco pensemos en onanistas giros radicales o abruptas reconversiones del SINA, como aquella de crear dos agencias de inteligencia independientes: una interna y otra externa, impracticable para nuestra actual realidad presupuestaria, administrativa, y operativa. Hoy no sólo una entidad de inteligencia provee de  insumos al tomador de decisiones. “Un Núcleo Básico de Inteligencia”, es una teorización a la que habría que darle algunas vueltas, en la medida de  la importancia que le piense otorgar al SINA y la DINI el próximo gobierno.

 Finalmente, dejamos constancia de nuestro permanente homenaje y recuerdo para con los generales del ejército peruano Alfredo Rodríguez Martínez, inspirador del proceso; Juan Bossio Collas, segundo jefe del SIN, y Julio Doig Sánchez, primer jefe del SIN en el año 1960, generadores del sistema y Servicio de Inteligencia en el Perú en la década de los cincuenta. De Bossio, especialmente, fue quien tuvo esa peculiar y gran virtud del apostolado: formó e incentivó a varios personajes que lo sucederían luego. Hay otros nombres sectoriales, paralelos y posteriores como Guillermo De las Casas Frayssinet, primer jefe de la DRIN en 1948; José Arce Larco, Guillermo Faura Gaig y Alejandro Valdivia Pedemonte, en la Marina de Guerra; Jorge Penny Donayre, primer jefe de la DIGIS-DIFAP en 1958; Jesús Gabilondo Uribarri y Luis Barandiarán Pagador en la Fuerza Aérea; así como Hércules Marthans Garro de la ex PIP. 

 A todos ellos nuestro permanente recuerdo, en el contexto de ésta compleja, difícil e inconclusa empresa.  

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* Sobre el autor: Abogado. Maestría en Política y Economía Internacional por la Universidad de Belgrano, Buenos Aires. Egresado del CHDS – Washington. Cursos de especialización de posgrado en España (2001 y 2002) y becario en dos Programas descentralizados (Paraguay 2003 y Uruguay 2006)  de la Escuela Naval de Posgrado NPS – Monterey California. Fue analista de la Dirección del Frente Externo del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), y primer jefe de origen civil de esa dependencia en el año 2001.  Ex asesor en la Comisión de Defensa Nacional, Orden Interno, Inteligencia, Desarrollo Alternativo y Lucha contra las Drogas del Congreso de la República (2002-2006). Ex asesor del Grupo de Trabajo, con Facultades de Comisión Investigadora, sobre interceptaciones telefónicas ilegales (2003-204) y en el despacho congresal (2006-2007). Primer Director de condición civil de la Escuela de Inteligencia Nacional (ENI) entre los años 2007 y 2009, dictando actualmente cursos en esa dependencia sobre legislación, historia y política comparativa de inteligencia. También es profesor en la Escuela de Inteligencia de la FAP (EIFAP), y miembro del Foro Civil Militar del IDL y de la Task Force sobre Seguridad Regional en América Latina y el Caribe de la Fundación Friedrich Ebert. Investigador de IDEPE. Ha publicado ensayos para las tres ediciones 2003, 2004 y 2009 de los libros colectivos que cubren la temática de inteligencia hemisférica del Joint Military Intelligence College – NDU, Washington. También ha publicado para dos números de la revista española Inteligencia y Seguridad, siendo el primer ensayista latinoamericano de la publicación,  y para “ATENEA” Defensa & Seguridad de Madrid,  así como para el boletín electrónico Panorama Mundial y  para la revista periódica Agenda Internacional, ambas del Instituto de Estudios Internacionales (IDEI-PUCP), y para la revista de defensa DEF de Argentina. Desde mediados del año 2009 y el año 2010 se desempeñó como analista de la División de América Latina – Zona Andina, de la empresa privada de los Estados Unidos “AGUIEUS-HTS”, especializada en entrenamiento en táctica global y asesoría en defensa, organizando seminarios especializados en Lima. Participó en el equipo convocado para la mesa “Institucionalidad y Seguridad”  de la CADE 2010. Conferencista invitado en Quito (2009 y en dos ocasiones en el 2010), Brasilia y San Pablo (2010), Bogotá (2010) y Río de Janeiro (2011), a eventos sobre reformas institucionales del sector inteligencia, seguridad y políticas de defensa, patrocinados por entidades académicas. Próximo a publicar el libro Los Servicios Secretos en el Perú y Latinoamérica, editado por los Institutos “SUR”, Escuela Superior de Negociación, e IDEI-PUC; y autor  del ensayo  “Comisiones Reformadoras: nuevo ángulo de la actividad de inteligencia” para el libro colectivo “Inteligencia Estratégica” (en impresión) de FLACSO-Ecuador, sede Quito. Comentarista regular en diversos medios de comunicación social masiva.    
 

Reconstruyendo la memoria histórica

El autor del artículo, en el Departamento Nº 450 (4º piso) del antiguo edificio Marsano, calle Gonzales Prada Nº 355, Miraflores. De apenas dos piezas, éste lugar fue alquilado y equipado, con 5,000 soles de la época de gastos reservados, durante el año 1966 por el Mayor EP (caballería) Gonzalo de la Rocha Brito, perteneciente al Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), que estaba bajo el comando del Coronel EP Enrique Gallegos Venero. En este departamento se organizó un puesto de inteligencia donde se preparó el histórico Plan Inca, el golpe de estado del 3 de octubre de 1968, y el proyecto militar. Asiduos concurrentes iniciales a éste lugar fueron, por mucho tiempo, los coroneles Gallegos, Jorge Fernández Maldonado Solari, Leonidas Rodríguez Figueroa, y Rafael Hoyos Rubio. En los días previos al golpe militar ingresaron por esa puerta, vestidos de civil y uno por uno,  otros altos  jerarcas militares peruanos de la época: Montagne Sánchez, Mercado Jarrín, Maldonado Yáñez, Richter Prada, De la Flor Valle y Pérez Tenaud.

El Servicio de Inteligencia Nacional, con sede a un costado de Palacio de Gobierno, bajo la jefatura del general EP Carlos Linares Molfino, amigo personal y hombre de confianza del entonces Presidente Belaúnde, jamás se enteró de estos hechos, hasta un día antes de la perpetración del golpe. Tampoco estaba enterado el entonces Sub jefe del SIN, Coronel EP Eduardo Segura Gutiérrez; sin embargo, se plegó a los golpistas y asumió con posterioridad la jefatura del SIN con el general Juan Velasco Alvarado en el poder, quien enviaría a inicios de los años setenta a los primeros militares peruanos, provenientes del ejército (entre ellos a de la Rocha Brito), a capacitarse en inteligencia con el Ministerio de la Seguridad del Estado de la República Democrática Alemana, la legendaria y temida Stasi, el servicio secreto de la Alemania comunista; y posteriormente se les envió  a interactuar con los servicios secretos de Cuba (DGI o G-2) al establecer el Perú relaciones diplomáticas con ese país en 1972.

Perú: 10 años SIN inteligencia fujimorista

Lunes, enero 24, 2011 10:53
Acá una colaboración de nuestro especialista:

Perú: 10 años SIN inteligencia fujimorista

Por: Andrés Gómez de la Torre Rotta

Pocos meses atrás, en setiembre de 2010, celebramos una vergonzosa y triste efemérides; pues ya se ha cumplido una década de la caída del Servicio de Inteligencia Nacional: el SIN del régimen de Alberto Fujimori (1990-2000). Para la ocasión, bien vale la pena recordar una cita fundamental, que certeramente describe el accionar de la inteligencia peruana durante ese periodo:

 “El SIN funcionaba en varios niveles, ganando notoriedad a través de diversas actividades bien documentadas: complicidad con los abusos militares de los derechos humanos de los civiles, intervenciones telefónicas, soborno e intimidación a políticos de oposición y otras figuras públicas. Sería difícil exagerar el alcance de la influencia de Montesinos en el gobierno de Fujimori –a pesar de que la historia completa de la relación todavía no ha sido revelada– o el poder que el maestro de los espías ejerció sobre el Presidente…” (1)

 El SIN peruano fue creado en el año 1960, en plena guerra fría y política hemisférica de contención al comunismo, gracias a dos escuetos Decretos Supremos (de enero y setiembre). Siempre fue una dependencia, a modo de coto reservado, del Ejército Peruano. En la década de los sesenta participó en algunas operaciones de contra-insurgencia y otras menos, o más políticas; especialmente en 1967, cuando se desató una intolerante caza de brujas preparada desde el Ministerio de Gobierno y Policía para la requisa y quema de libros y textos de origen marxista y maoísta. En la década de los setenta, en pleno gobierno revolucionario de la Fuerza Armada el SIN languideció entre el progresismo y conservadurismo castrense, mientras que en los años ochenta, con la vuelta a la democracia, el Servicio fue separado de la toma de decisiones porque se le consideró un nido de militares golpistas.

 El cambio fue traumático y radical con Fujimori, quien reconvirtió drásticamente al SIN. Lo hizo en 1992 gracias a un nuevo marco normativo el Decreto Ley 25635 y su Reglamento. El origen de esa norma se encontraba en un primer intento previo y fugaz en 1991 con el Decreto Legislativo 746. Fujimori y Montesinos edificaron una “Stasi andina” en el marco estratégico de un bien planificado estado depredador (2); es decir, más que un servicio de inteligencia mantuvieron una policía política de rasgos distintivos muy similares a la de sus organizaciones homólogas de la Europa oriental de la guerra fría. Un artificioso y tramposo modelo de dirección central o unificado de mando sería el concepto vendido para viabilizar la reconversión total del sistema de inteligencia nacional con miras a un supuesto rumbo “exitoso”. En el fondo, sería simplemente un modelo de altísima concentración de poder, cuyos resultados y modus operandi pueden verse, simple y llanamente, visualizando los denominados vladivideos. La durísima contundencia de los mismos nos releva de formular mayores comentarios. Tal fue el vendaval jurídico de la normatividad generada el año 1992 en materia de inteligencia, que una ley promulgada en democracia por el Congreso durante el año 2001 (Ley ordinaria 27479 del CNI-DINIE) fue un grotesco y descarado calco de la letra y espíritu del Decreto de 1992.

 Diez años después, el fujimorismo aparece nuevamente en la escena política, con mayor chance electoral, pero SIN propuestas claras o al menos conocidas para el sector inteligencia. Mucho, muchísimo, tiene que explicar el fujimorismo al respecto por su clarísimo default en esta materia. ¿A quién propondrá para asumir la jefatura de la DINI?, ¿recurrirá a los mismos “cuadros” de “expertos” del SIN de los años noventa, en un contexto en que “separa” de sus listas parlamentarias a miembros ligados al ex SIN?, ¿de cuál cantera obtendrá “cuadros experimentados”  o “duchos” con miras a integrar la futura burocracia en el SINA?, ¿acaso emitirá propuestas legislativas, a modo de proyectos de ley, para retornar al modelo jurídico de inteligencia de hace 20 años ?, ¿se encuentra de acuerdo con la rendición de cuentas, fiscalización y contrapesos políticos y control judicial existentes en la actualidad para el sector? O tal como dicen algunos “esas cosas no han servido para que el SINA funcione”. Bien haría y le haría a esa colectividad dar al menos algunas pistas que contribuyan a despejar dudas y suspicacias, evitando cierto tufillo o más bien vómito oscurantista que recae sobre el particular y que aparece como fantasma de un viejo y embaucador embrujo de aquella “fábrica” de los años noventa.

 

El autor dando charla

_____________ 

(1)   Marcus-Delgado, Jane (2001); “Lecciones del final del fujimorismo”.  Instituto de Estudios Peruanos, IEP, Lima p.24.
(2)  Mcsherry, J. Patrice (2009) “Los Estados depredadores: La Operación Cóndor y la guerra encubierta en América Latina”. LOM ediciones, Santiago.
 

ECUADOR: ¿RETROCESOS DE INTELIGENCIA?

Miércoles, diciembre 29, 2010 20:20

ECUADOR: ¿RETROCESOS DE INTELIGENCIA?

(un año, tres jefes de inteligencia…)

 Por: Andrés Gómez de la Torre R.

Homero Arellano. Foto: http://andes.info.ec/

Malas señales, lamentablemente, emite recientemente el gobierno ecuatoriano en relación a su inteligencia. Luego del bautismal y lúgubre fiasco de la flamante Secretaría Nacional de Inteligencia (SENAIN) el 30 de setiembre pasado, llamado por propios y extraños como el “30-S”, y que produjo la caída de su jefe, el arquitecto Francisco ‘Paco’ Jijón, el gobierno optó por la siempre simplista y sencilla opción de los militares en situaciones de crisis del organismo central y rector de inteligencia, colocando al almirante Homero Arellano, ex comandante en jefe de la Armada, al frente de la SENAIN. Pero Homero Arellano, al poco tiempo de ser designado, fue reasignado en calidad de Ministro Coordinador de la Seguridad Interna y Externa (cartera bastante extraña si se toman en cuenta que en Ecuador existe un Ministerio del Interior y otro de Defensa Nacional), relevando a Miguel Carvajal. Con estas recolocaciones e interminables puzzles la jefatura de la SENAIN volvió a quedar acéfala por un espacio de tiempo, siendo muy recientemente designado el vicealmirante Luis Yépez, oficial naval en retiro, como nuevo secretario de inteligencia.

Luis Yepez. Foto: Presidencia de la República del Ecuador

Como sabemos, no es bueno concentrar en una sola arma todo el poder, coordinación y control de inteligencia. Es cierto que no hay confianza en la policía, que la FAE no estuvo muy “cohesionada” qué digamos en el 30-S, y que el ejército se pronunció algo tarde tras los sucesos matutinos de esa fecha; pero nada garantiza que dos marinos en retiro a la vez obtengan unidad de acción en tan complejo sector para sostener la gobernabilidad estatal. Vale la pena recordar que la nueva estructura jurídico institucional del actual sistema de inteligencia ecuatoriano exhibe semejanzas con el modelo chileno establecido en el año 2004 con la ley 19.974;  esto es, el de una ANI adscrita funcionalmente al Ministerio del Interior y una SENAIN subordinada bajo la tutela del Ministerio de la Seguridad Interna y Externa (el Secretario Nacional de Inteligencia tiene rango de Viceministro de Estado).  

Anotamos, finalmente, que la SENAIN fue creada por Decreto Ejecutivo Nº 1768, del 08 de junio de 2009, en el marco de una supuesta profunda reforma del sector, que incluyó la liquidación de la antigua ley de Seguridad Nacional de 1979 (promulgada en pleno gobierno militar); la desactivación de la ex Dirección Nacional de Inteligencia (DNI); la entrada en vigor de una nueva Ley de Seguridad Pública y del Estado (publicada el lunes 28 de setiembre de 2009, “Suplemento” R.O. Nº 35); y la elaboración de un Informe/Diagnóstico sobre el estado de situación de la inteligencia ecuatoriana (“Informe Final”, Decreto 1080 del 15 de mayo de 2008: “Comisión para la investigación de los servicios de inteligencia militares y policiales ecuatorianos”).

Ampay Jaimito: Su hombre en la Havanna

Domingo, octubre 17, 2010 22:27

 

J.Bayly conversando sobre campaña política en café Havanna

Aunque diga lo contrario (o ya no sepa lo que diga), al ‘francotirador ’ no le faltan ocupaciones pese a haberse quedado sin programa. En esta foto “ampayé” a Jaimito carburando su supuesto plan de campaña presidencial, y parece que la cosa va en serio. Para honrar a la verdad, el momento  la capturé hace un par de meses, pero recién pude recuperarlo de entre mis archivos. Eran los muy cercanos días en que  Bayly, por las noches, fustigaba injustamente a Lulú por el caso Salazar Monroe; y según veo, durante el día, tramaba (¿lo sigue haciendo?) la conquista de la Casa de Pizarro. No es una gran noticia ni mucho menos, pero como salvé la foto y ya la tenía…esta es la historia.

De purita casualidad, este anónimo parroquiano se topó hace unos dos meses con el siempre imprevisible Jaime Bayly en un conocido café sanisidrino. Al showman, se le veía casi exaltado -y emocionado- conversando con un hombre de impecable vestir que, juntos a mis acompañantes de ocasión (es decir, compañeros de chelas usualmente) no pudimos reconocer. Como siempre, el escritor estaba escudado por su leal productora Ximena Ruiz Rosas quien se limitaba a escuchar obnubilada a su jefe y festejar sus ocurrencias, es decir, más de lo mismo.

La cita se dio en el café Havanna de la calle Dasso, alrededor de las 4:30 pm. Al percatarnos de la presencia del entonces recargado candidato, una de mis indiscretas orejas afinó el sentido para alcanzar a descifrar algunas de las frases que el ‘francotirador’ compartió con su misterioso interlocutor: “Que esto no se filtre  a la prensa…”. “Hay que tener el plan bien trazadito…”. “Hay que buscar local de campaña…”. “Lo de Lourdes es algo que me chismearon (Cataño)…”. “Hay que ser discretos…”. “Si dices que no crees en Dios no sales, aunque en tu fuero interno tengas dudas…” (pongo a mis acompañantes como testigos)

No hay que ser muy inteligente para sospechar que Bayly sigue firme y real en su intención de llegar al sillón presidencial, y estaría tocando puertas para ver quien lo acoge; o, quien sabe, recibiendo propuestas. Tras escuchar casualmente la referida conversación, se puede sospechar –ciertamente con alguna ligereza, igualito nomás como lo hace él– que el entrevistador ya superó el portazo que le metió el Tucán cuando pretendió postular por el PPC, y sigue buscando vientres de alquiler como lo hiciera con Barba Caballero, pues el mismo otra aprista aseguró que Bayly fue quien lo buscó a él y no al revés. O en todo caso, haabría estando escuchando ofertas muy emocionado..

La pregunta se cae de madura, ¿con quién estaba negociando Bayly de manera tan emocionada? Consultando con varios amigos, de esos que paran en recepciones de embajadas, para ver si conocían al misterioso sujeto, llegué a una primera hipótesis en la cual el supuesto ‘asesor de campaña’ sería extranjero. Esta idea se refuerza con las aseveraciones del par de amigos que me acompañaban, quienes sintieron un “acento foránea” en el hombre de la Havanna.

Carta de ‘El General’ a Caretas

Lunes, septiembre 13, 2010 22:36

Erik García, mejor conocido en sus tiempos en el bajo mundo como ‘el general’, me hace llegar esta carta. Responde a los constantes ataques que ha recibido tanto él como el Sr. Ortiz por parte la revista Caretas, la cual, el jueves pasado, publica una amplia entrevista con Lucy Borja, la directora de la ONG Generación, lo que se suma a los anteriores puyazos del semanario contra el periodista. Ante las pocas probabilidades de que el director de la revista de marras le publique su misiva aclaratoria, acá les hago llegar a ustedes (“sic” en todo lo que sigue) la epístola:

“Señor director de Caretas:

En su revista uds. an publicado una larga entrevista a lucy borja la directora de la ong generacion quien una ves mas y por quinta o sexta ves vuelve a sacar a la luz el mismo escandalo de siempre que es la peor pesadilla de mi vida desde hace ya 15 años. Cada ves que alguien quiere acerle daño a beto ortiz vuelve a sacar la misma historia y nadie nunca se pone a pensar que el peor perjudicado soy yo que me vuelven a poner mi foto en las caratulas. por eso esta es la primera y la ultima vez que hablo a la prensa de esto. yo que soy el unico protagonista de esa famosa denuncia y ahora que soy un adulto de 35 años le voy explicar a ud. por que la señora borja miente

la señora lucy borja denuncio a beto ortiz por celos el año 1993. quiero dejar en claro que cuando yo conoci a beto ortiz yo ya no era menor de edad. en 1993 yo ya tenia 18 años y 14 dias y fue cuando beto me realizo un reportaje sobre la fuga de maranga. ahi tambien conoci a borja en una visita que hizo y despues que sali estuve en generacion en calidad de albergado y al poco tiempo pase hacer trabajador personal de ella y llegamos a tener una relacion como pareja de casi 9 años. el problema comienza cuando ella se dio cuenta de que yo tambien frecuentaba a beto ortiz y que no solo le a compañaba a realisar algunos reportajes a sitios maleados como los barancones del callao sino que ella se dio cuenta que habia algo mas.

tiempo despues cuando tenia casi 8 meses con lucy tubimos una discucion en su casa de playa y llego su esposo el cual sospechaba nuestra relacion y por bengansa me denuncio el la comisaria de san bartolo y yo fui expulsado de la institucion y prohibido de hacercarme a ella por que el esposo le puso dos guarda espaldas, uno en la institucion y uno en su casa de san isidro al poco tiempo yo fui victima de un disparo por la espalda que me dejo discapacitado asta la actualidad condenado a una silla de rueda.

 despues de estar en el hospital carrion y ser axuliado por beto muchos dias despues la sra borja se aparecio en el hospital y me dijo que me ayudaria pero cuando se entero que beto me visitaba por las mañanas se molesto y puso a una persona que me vijile todo el dia .

despues de estar casi un año internado en hospitales no tube mas remedio y regrece a su institucion la cual se encontraba en algunos problemas por reportajes en su contra y es alli cuando la señora borja me obliga a que yo le aga denuncia policial a beto por abuso sexual lo cual yo me nege pero ella insistio amenazandome con botarme a la calle en la situacion deseperada que me encontraba. como yo ya era mayor de edad y mi denuncia sola no serbia ella me presiono para que yo meta en la denuncia a muchos otros chicos de su institucion que si eran menores y los puso uno por uno a dar declaraciones sin sustento porque todos esos testimonios que asta salieron en algunos programas de tv fueron primero fabricados por la señora borja en la institucion todo asolutamente todo eso fue armado y manipulado por ella y todo esto por una bengansa que se resumen en una palabra CELOS sus CELOS ENFERMISOS hacia beto ortiz

espero por favor señor director que con esto se termine de una ves con esta pesadilla que vivo desde hace 15 años y que no tiene cuando acabar. ASTA CUANDO POR FAVOR? YA DEJENME EN PAZ! yo no soy ningun personage publico ahora soy un peruano de bien que a pagado muy caro sus errores y que hoy vive onradamente sin acer daño a nadie y por eso les ruego por lo que mas quieran que me dejen reacer mi vida en paz atentamente

EDWIND ERIK GARCIA GRANDEZ

TENISTA DISCAPACITADO

D.N.I 10265888

ITALIA, 12 DE SETIEMBRE DEL 2010″

¡Heil, Lourdes!

Viernes, septiembre 10, 2010 12:11
Por Manuel Alejos y Eduardo Abusada

¡Heil, Lourdes!

Lourdes Flores, con la complicidad del diario de los Agois, se ha pasado las últimas semanas atacando a su nueva archirrival Susana Villarán. El puyazo más artero fue una portada de Correo en que sacaban a Sussy con el puño en alto (y muy rubia por cierto, cuando a lo sumo es castañita), y poco más la tildan de amante de Abimael. Aunque el gesto es básicamente anecdótico, el fondo del asunto es que Villarán tiene entre sus filas a  gente de Patria Roja y el Sutep, a quienes acusan de “comunistas” (como si fuese un delito) y violentos. Si bien hay mucho de cierto, parece Lulú no sabe con certeza a quiénes tiene también en su variopinta lista. En la nómina pepecista figuran un par de ‘angelitos’ postulantes a regidores que admiran a grandes dictadores de la extrema derecha, y que habrían conformado una lista fascista que nació en los claustros de la Pontificia Universidad Católica –supuesta cuna ‘caviar’–. Parafraseando el adagio popular: No es bueno mirar a Mao en el ojo ajeno, cuando tienes a Mussolini en el tuyo. Acá la historia de estos, cuando menos, controvertidos delfines de Lulú y el PPC.

 Aldito: “¿La tumbo?”. Lulú: “¡Túmbala nomás!”. Huevo duro: “¡Pero esa no era!”.

El dedo en la llaga lo puso Aldo Mariátegui en una de sus incendiarias, y ciertamente muy leídas columnas, al plantear la pregunta: “¿Cómo habrían reaccionado si Lourdes se hubiera aliado con un partido claramente fascista, neonazi? ¿Y si ella hubiera hecho el saludo romano en un cartel?” Pues bien, la respuesta la debe tener la misma candidata. Tal vez ella no se ha asociado con ningún fascista, pero al parecer, al menos un par de ‘fascistoides’ sí se han aliado con ella.

 “Falange Universitaria” es una agrupación formada en la Pontificia Universidad Católica (PUCP). Nació como un blog a inicios del 2009 para, unos meses después, en elecciones universitarias, presentarse como una lista que tentaba la presidencia de la Federación de Estudiantes de dicha casa de estudios. Como lo enseña la historia –y lo sabe cualquier alumno de primer ciclo de esta universidad– la “Falange” hace referencia al partido de ultraderecha y totalitarista que llevó al generalísimo Francisco Franco, como dictador absoluto, al poder español, y, además de su apoyo al III Reich del genocida Hitler, desató la sangrienta guerra civil española.

En el Facebook de Falange Universitaria figura esta ilustración José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador Miguel Primo de Rivera, y fundador de la Falante Española.

Si bien no cuentan con una cara visible, detrás de la creación de Falange estarían César Combina Salvatierra, alumno de la especialidad de Antropología; y Juan Luis Denegri Martinelli, egresado de la facultad de Derecho de la PUCP. Ambos se presentaron a los comicios del 2010 de esta universidad como presidente y vicepresidente, respectivamente. Su lista se llamaba “Falange Reformista Universitaria”. Aunque el grupo no logró obtener el número de firmas necesarias y no pudo inscribirse, tuvimos acceso al Padrón de Firmas Adherentes que presentaron ante la Junta de Fiscales, donde inscribieron sus nombres como cabezas de lista. Desde luego, en una sociedad democrática tienen todo el derecho de postularse. Eso no se critica, sino simplemente consignamos el hecho cierto de su militancia en la temida “Falange”, lo cual se demuestra en el documento citado.

Lista de Falange ante la Junta de Fiscales de la PUCP donde se ve la participación activa de Combina y Denegri

“Denegri tiene todas las características de un ideólogo de derecha fascista. Te puede decir que admira a Primo de Rivera (dictador español fascista). Es un tipo bien peligroso porque es bien ‘facho’. Es un loco dogmatico que se afana mucho en leer”, nos narró una fuente de la misma universidad, quien prefiere mantenerse en reserva.

En su página (http://falangeuniversitaria.wordpress.com) se aprecian fotos con el saludo fascista, lineamientos, oraciones y demás parafernalia de corte “facho”. También pueden leerse juramentos como el siguiente: “Juro no tener otro orgullo que el de la Patria y el de la Falange y vivir bajo la Falange con obediencia y alegría, ímpetu y paciencia, gallardía y silencio / Juro lealtad y sumisión a nuestros jefes, honor a la memoria de nuestros muertos, impasible perseverancia en todas las vicisitudes / Juro, donde quiera que esté, para obedecer o para mandar, respeto a nuestra jerarquía del primero al último rango / Juro vivir en santa hermandad con todos los de la Falange y prestar todos los auxilios y deponer toda diferencia siempre que me sea invocada esta santa hermandad”.

Alguna de las fotos del Facebook de Falange Universitaria. Ya es casi ocioso decir "nótese el saludo romano del fascismo". Pero lo decimos.

Incluso, Falange Universitaria tiene un perfil en Facebook en donde exponen un lenguaje claramente radical y ultraconservador: “Brazo en Alto Falangistas ! ¡Por una PUCP sin rojos !”, “¡Camaradas, a quemar la San Marcos, el mejor comunista es el que está boca abajo!”, son solo algunas de las “inocentes” frases de estas ‘joyitas’.

Foto tomada del blog de Falange Universitaria.

Admirador de Mussolini

Denegri, actual postulante a regidor para Lima por con el número 30 por Unidad Nacional, ha sido presidente de la Secretaría Nacional de Comandos Universitarios del PPC, al parecer un cargo creado “a dedo” para este presunto sobrino político de Javier Bedoya de Vivanco. Fuentes cercanas nos aseguraron que Denegri fue expulsado de dicho cargo, así como del Frente Reformista-PPC –una corriente en busca de una reforma partidaria– por su extrema posición ideológica que lo lleva a simpatizar abiertamente con el fascismo. Incluso, en su blog personal dice admirar al dictador italiano Benito Mussolini, referente universal del fascismo.

Juan Luis Denegri bajo la foto de su sumprema líder Lourdes Flores.

Tratamos de establecer contacto con él  vía e-mail para recoger su versión, pero no respondió nuestros mensajes. Según César Combina, su amigo y correligionario, se encontraba en República Dominicana cuando lo llamamos.

Denegri fiel al PPC.

Tachado por vivo

Por su parte, César Combina Salvatierra está postulando también para el cargo de regidor por Lima por el PPC con el número 23. Militante del partido desde su mayoría de edad, Combina no es nuevo en lides electorales, y ya sería ducho en algunas malas artes de la política. En los comicios del 2006 postuló para regidor por Punta Negra siendo residente de La Molina. El Jurado tachó su candidatura (adjuntamos tacha). La Resolución Nº 2211-2006-JNE, de setiembre del 2006, dice que “El Jurado Electoral Especial de Lima Sur admitió a trámite la inscripción de la lista de candidatos a los cargos de alcalde y regidores para el Concejo Distrital de Punta Negra, provincia y departamento de Lima, presentada por la alianza electoral “Unidad Nacional”, excluyendo de la lista a don César Augusto Combina Salvatierra, candidato a regidor, por no acreditar su domicilio de cuando menos dos años continuos en el distrito donde postula (…) En el DNI del ciudadano César Augusto Combina Salvatierra, con fecha de emisión 30 de diciembre de 2005, consigna como domicilio el distrito de La Molina, provincia de Lima, que es la que se encuentra registrada ante RENIEC, por lo que no causa convicción a este Colegiado sobre la condición que se alega”.

César Combina con el 'Tucán' Bedoya, histórico fundador del PPC.

Nos informaron que Combina ha trabajado con el congresista de su partido Juan Carlos Eguren. Sin embargo, según un ex correligionario suyo que postuló en su misma lista para la Federación Universitaria de la PUCP, y que también prefiere estar en el anonimato, Combina Salvatierra fue una especie de “empleado fantasma”, ya que no cumplía a cabalidad con los horarios de trabajo y tendría un gran número de ausencias a la oficina.

Foto de grupo con el congresista Juan Carlos Eguren al fondo, al fondo a la izquierda. Se encuentran Denegri muy cerca a Lourdes, y Combina al extremo derecho.

Su vida política universitaria ha estado llena de controversias. Fue expulsado del Centro Federado de Estudios Generales Letras de la Pontificia Universidad Católica del Perú  (PUCP) en el 2006 por abandonar sus funciones como presidente para apoyar la campaña de la entonces candidata a la presidencia de la República Lourdes Flores. Fiel a su estilo peregrino, en el 2008 es vacado de la Representación Estudiantil ante la Asamblea Universitaria por ausentarse de ella y realizar un viaje a Italia. Además, en el 2009 es expulsado de la agremiación estudiantil por calumniar a la Junta de Fiscales de la universidad.

Nos comunicamos con Combina Salvatierra, quien aceptó ser amigo de Denegri, pero negó todo vínculo con la Falange Universitaria y se declaró de pensamiento liberal. Actualmente es coordinador del grupo “Jóvenes por Lourdes”. Por cierto, lo vimos de lejitos en la último encuentro de candidatos en la PUCP, en que los postulantes debaterieron el tema de la educación. Estaba muy atento a las palabras de su suprema lidereza.

Tacha del JNE a César Combina por "vivo".

El sobrino del Conde

En los corrillos de la facultad de letras de la PUCP es conocida la relación de amistad que Denegri y Combina tienen con Carlos Fernando de Trazegnies, joven de rancio abolengo y presidente el Centro Federado de Estudios Generales Letras, y a la sazón, sobrino del Dr. Fernando de Trazegnies, ex premier de Fujimori. Algunos de los intercambios de mensajes entre ellos, que pueden encontrarse en el Facebook, giran en torno a temas políticos, con una marcada reivindicación por posturas radicales y ultraconservadoras.

De Trazegnies junto a Denegri, en amena reunión.

Nos comunicamos con el joven De Trazegnies y nos dijo que la amistad que él pudiera tener con Denegri y Combina era un tema irrelevante para los contenidos de cualquier publicación. Además, dijo solo saber “de oídas” sobre Falange Universitaria y negó estar vinculado al grupo. No obstante, algún infidente nos envío  una foto donde el joven dirigente fue captado haciendo el tradicional saludo romano del fascismo y la Falange, con el brazo estirado. “Eso fue una broma”, nos dijo. La verdad sea dicha, pues es un axioma del periodismo intentar buscar la verdad y no solo mirar las cosas desde un particular cristal como ciertos diarios con nombre postal, y por lo tanto debemos señalar que tras algunas indagaciones descubrimos que aquella instantánea fue tomada en una actividad universitaria de esparcimiento donde los alumnos representaron a las distintos países que participaron en el mundial de fútbol, y De Trazegnies, oh sorpresa, escogió Alemania.

Carlos Fernando De Trazegnies etc. haciendo el saludo fascista.

Responden

La situación e estos muchachos ya está trascendiendo en los medios, y en un suelto en su página web el periodista Marco Sifuentes señaló a Combina y Denegri como hinchas de dictadores de la extrema derecha. Sobre esto, Combina respondió en su blog personal  diciendo que cree en la libertad como valor supremo del ser humano y rechazó enérgicamente la política de ignorancia y del miedo ejercida por gobiernos de ultraderecha y de izquierda en el mundo y en la historia. “No simpatizo ni con el Che Guevara, ni con Mussolini, ni Hitler, ni con Stalin, ni con Mao, ni con Chávez”, escribió. ¿Es que la vaca no se acuerda cuando fue ternera?

Pues bien, replanteamos la pregunta del severo, implacable, y –hay que reconocerlo– interesante y combativo columnista de Correo: ¿Qué tendrá que decir la cándida  Lourdes Flores a todo esto?, ¿o es que acaso prefiere las ‘camisas negras’ a las ‘caperuzas rojas’? Antes de contestar y escoger su prenda favorita,  recuerde, Srta. Flores Nano, que para hablar y comer pescao, hay que tener mucho cuidao.

Larga vida a Lulú.

Lulú, Combina y el ex 'Burbujito' Alberto Beingolea en foto de grupo en actividad partidaria. Con razón le gusta a 'bigote de chicha' el juego por la derecha.